El Departametno de Estado de EEUU ha anunciado uno de los movimientos más insólitos de la diplomacia digital reciente: el lanzamiento de freedom.gov, un portal diseñado para ayudar a los ciudadanos europeos y de otras regiones a esquivar las restricciones de contenido impuestas por sus propios gobiernos. Entre otras muchas implicaciones, eso permitiría esquivar los bloqueos indiscriminados de IPs de LaLiga, lo que convertiría a freedom.gov en una forma estupenda de ver el fútbol gratis vía IPTV. Qué ironía.
Qué ha pasado. La administración Trump, bajo la dirección de la Subsecretaria de Diplomacia Pública Sarah Rogers, ha anunciado este proyecto que ofrecería herramientas tipo VPN para enrutar el tráfico a través de servidores estadounidenses. Según Reuters, que cita tres fuentes familiarizadas con el plan, el lanzamiento estaba previsto para la Conferencia de Seguridad de Munich, pero se retrasó por razones que el Departamento de Estado no ha aclarado, aunque se sabe que algunos de los propios abogados del equipo de Rogers han expresado reservas internas.

El primer día del internet del futuro en Europa: cómo la DSA y la DMA afectarán a las Big Tech (y a nosotros)
Europa censuraba, y con razón. La DSA La iniciativa es un ataque frontal a las normativas digitales europeas más recientes, y en especial a la Ley de Servicios Digitales (DSA). En la UE las grandes plataformas tecnológicas se enfrentan a multas millonarias si no eliminan con rapidez discursos de odio, desinformación o propaganda terrorista. Por ejemplo, X (antes Twitter) recibió una multa de 120 millones de euros el pasado mes de diciembre por incumplimiento de la DSA. Esa protección de este tipo de discursos también quedó reflejado claramente en los esfuerzos que Alemania realizó en 2024: se emitieron cerca de 500 órdenes de eliminación de contenidos relacionados con el terrorismo, lo que acabó derivando en más de 16.000 contenidos borrados.
El argumento de la libertad de expresión. Desde la óptica de Washington —o más concretamente, de la administración Trump—, estas leyes son una tapadera para silenciar voces conservadoras. Freedom.gov es como un escudo bajo el paraguas de la libertad de expresión. Uno que permitiría a cualquier ciudadano acceder a contenido bloqueado en su país. El dominio, que fue aparentemente registrado el 12 de enero, solo muestra por el momento el logo del National Design Studio, las palabras «fly, eagle, fly» («vuela, águila, vuela») y un formulario de inicio de sesión. La promesa de momento es que dicha plataforma no rastreará la actividad de sus usuarios.
Las redes echan fuego. Los comentarios en redes sociales han sido numerosos. La recepción de la noticia mezcla la incredulidad con el sarcasmo y la indignación. En Bluesky y Maston la crítica más repetida es la del doble rasero: EEUU recortó la financiación al proyecto Tor mientras al mismo tiempo construye un portal para que los ciudadanos europeos puedan acceder a contenido prohibido. Renee DiResta, periodista de The Atlantic, lo resumía bien con la pregunta: «¿Va a montar el Departamento de Estado una web nazi?». Otros comentarios optan por el humor y comparan esta iniciativa con la plataforma 4chan («4chan.gov», decían algunos), conocida por su polémica falta de censura.
Tensión trasatlántica. Bruselas sostiene que sus normativas protegen a las democracias europeas de propagandas extremistas, un argumento con peso teniendo en cuenta que el continente vivió el totalitarismo en carne propia. Que un aliado como Estados Unidos fomente activamente la desobediencia a las leyes locales e invite a los europeos a saltarse los bloqueos es inquietante. La paradoja es notable: el mismo país que durante años alertó de la interferencia extranjera en sus procesos internos ahora estudia ofrecer herramientas precisamente para hacer eso mismo en Europa y otras regiones.
Esto afecta a Tebas y a LaLiga. La medida podría tener un efecto colateral curioso y convertirse en la peor pesadilla de Javier Tebas y de LaLiga. Tebas, presidente de ese organismo, ha liderado durante años la cruzada legal más agresiva de Europa contra las emisiones ilegales de fútbol en streaming. Lleva años presionando a las operadoras para bloquear indiscriminadamente IPs correspondientes a servicios IPTV. La efectividad de estas medidas depende de un supuesto fundamental: que los usuarios no tengan acceso fácil, gratuito y fiable a una VPN. Tebas lo sabe, y de hecho ha arremetido estos días contra dos proveedores de este tipo de servicios alegando que nuevos autos judiciales los obligan a bloquear también dichas IPs.
Freedom.gov amenaza precisamente ese escenario. Si el portal acaba funcionando como un túnel seguro hacia servidores estadounidenses, cualquier aficionado a las emisiones de fútbol en España tendría a un par de clics una herramienta perfecta para enmascarar su IP, esquivar a su operdaora y acceder de forma transparente a los canales ilegales de IPTV que LaLiga estaba bloqueando con sus esfuerzos legales. No habría por tanto que pagar una suscripción a NordVPN o sus rivales ni configurar nada: bastaría con entrar en el dominio freedom.gov. LaLiga indicó en noviembre de 2024 que en España «el contenido deportivo en directo se piratea más de un 25% por encima de la media europea», lo que amplifica ese potencial impacto.
La ironía es extraordinaria. Una maniobra de política exterior diseñada para promocionar esa visión tan peculiar de libertad de expresión que tiene la Administración Trump podría convertir al gobierno de Washington en la solución ideal para el «fútbol gratis» en nuestro país.
Imagen | Chris Robert | Peter Glaser
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La noticia
Querida Europa: te mandamos una VPN gratuita para que veas el fútbol gratis. Atentamente, el Departamento de Estado de EEUU
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Javier Pastor
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